29/02/2024

Search

Dakovo: Juzgado corre traslado sobre pedido de extradición al Brasil de 14 detenidos 

Compartir:

El juez Gustavo Amarilla remitió los antecedentes del pedido de la Justicia del Brasil a fin de que sean extraditados 14 detenidos e imputados por su presunta participación en un esquema de tráfico internacional de armas que fue desbaratado en el operativo Dakovo.

El oficio remitido tanto a la Fiscalía General del Estado como a las respectivas defensas es en relación a Aldo Cantero, Ángel Flecha, Arnaldo Cubas, Bienvenido Fretes, Cintia Turro, Eliane Marengo, Josefina Cuevas, María Ocampos, Manuel Gómez, Paulo Fines, Julio Cubas, Ricardo Morra, Victorino Gómez y Jorge Orué.

Las partes tienen plazo hasta el próximo 23 de enero para la contestación correspondiente.

Los citados son requeridos por la justicia del vecino país por la supuesta comisión de los hechos punibles previstos en el Art. 18 de la Ley 10826/2003 y lo previsto en el Art. 2, párrafo 4°, incisos III y V de la Ley 12. 850, del Brasil, con una expectativa de pena privativa de libertad de ocho años.

Antecedentes 

De acuerdo a las autoridades de Paraguay y Brasil, desde el año 2020 se venía siguiendo un esquema de ingreso ilegal de armas al país vecino desde Europa, comercializadas prioritariamente a grupos criminales del país vecino, a partir de un procedimiento efectuado en el estado de Bahía.

La empresa International Auto Suply (IAS) con asiento en Asunción, es la principal en la mira, propiedad de Diego Dirisio y Julieta Nardi, ambos prófugos. La empresa en cuestión mediante sus conexiones con DIMABEL, importaban armas procedentes de Croacia, Eslovenia y República Checa. Las mismas recibían rápidas autorizaciones para la importación y posterior venta.  

Los lotes de armamentos eran adquiridos por intermediarios con conexiones directas con facciones criminales en todo el Brasil; para justificar las supuestas transacciones se simulaban pequeñas ventas de 2 a 3 armas a personas que no tenían capacidad financiera, muchos de ellos empleadas, jornaleros o estudiantes. En algunos casos, estos recibían pequeñas sumas de dinero por acceder a la maniobra, y en otros eran utilizadas sus identidades sin consentimiento.

Antes de enviar al Brasil, se procedía al borrado de los números de serie de las armas para evitar el rastreo y trazabilidad. Desde el año 2012, dicha empresa ya importó 25.000 armas que supuestamente fueron vendidas en nuestro país, sin embargo van a parar a los polos de violencia del crimen organizado en Brasil y toda la frontera.

 

Artículos Relacionados